La Hospedería Palacio del Papa Luna es un hotel de tres estrellas en Illueca, Zaragoza. El edificio que alberga la hospedería es el castillo-palacio del Papa Luna, declarado Monumento Histórico Artístico en 1931, donde nació una figura conocida por su polémica en la historia de la iglesia católica. Con una historia que se remonta siglos atrás, esta antigua residencia de la nobleza ha sido meticulosamente restaurada para ofrecer a sus huéspedes una experiencia única que combina el encanto del pasado con el confort contemporáneo.
En lo alto de la localidad de Illueca, a una hora de Zaragoza, se levanta desafiante su monumento más célebre: el castillo-palacio del Papa Luna. Una enorme edificación, que comenzó a construirse en el siglo XIV y significa mucho más que el clásico palacio renacentista aragonés de influencia italiana. En este conjunto arquitectónico confluyen diversos estilos y funciona en el presente una hospedería de tres estrellas, miembro de la Red de Hospederías de Aragón.
El castillo del Papa Luna es una estructura con rasgos mudéjares ocultados por obras en el Renacimiento. Las diversas épocas vividas se reflejan en imponentes muros de piedra y arcos majestuosos que hoy dan la bienvenida a los visitantes. La portada, enmarcada por torres, da paso a un patio en el que sobresale su escalera principal, del siglo XVII. También destacan la sala Dorada y la de la alcoba (del XIV), la de la Corona de Aragón (XVII) y la sala del Mausoleo, donde yacieron los restos de Benedicto XIII, más conocido como el Papa Luna. Su familia residió allí en el siglo XVIII, y desde entonces obtuvo su nombre.
Este papa fue uno de los más controvertidos de la historia. Nació en Illueca en 1328 y fue elegido en 1394. Al ser un papa de la Corona de Aragón, debió luchar contra sus rivales franceses, que pretendían su lealtad a la Monarquía vecina. Al negarse a renunciar, en 1403 dividió a la Iglesia y debió huir a Italia mientras la institución votaba retirarle su legitimidad. En su intento por revitalizar su actividad papal, incluso promovió la llamada Disputa de Tortosa en 1413 entre canónigos católicos y dirigentes religiosos judíos.
Servicios de alojamiento
La hospedería cuenta con 26 habitaciones dobles distribuidas en las tres plantas habilitadas, cuatro de ellas son suites. De ellas, sobresalen dos dúplex y, muy especialmente, la que ocupa el torreón suroeste, debido a las panorámicas que desde allí se obtienen. Algunas habitaciones tienen balcón, desde donde contemplar todo el pueblo. Además, el alojamiento dispone de un amplio abanico de servicios comunes, como el restaurante, el salón social, la cafetería, las salas de reuniones y congresos, y estacionamiento para huéspedes.
El restaurante de la hospedería es popular en Aragón, ya que destaca por su alto nivel culinario. Su oferta se basa en productos frescos de la zona y es versátil a la hora de prestar servicios para grupos, familias y hasta eventos sociales. Su apuesta por recetas caseras y tradicionales abarca arroz negro, tomates de Gotor, revoltillo de setas, bacalao con alioli gratinado y entrecot son algunos platillos que se sirven todo el año en el recinto interior, y, en los meses calurosos, también en la zona exterior.
Actividades turísticas
El hospedaje castillo está situado en la comarca de Aranda, comarca con una belleza y riqueza natural, que ofrece al huésped del establecimiento la posibilidad de disfrutar de todo tipo de deportes y actividades al aire libre. Senderismo, rutas a caballo y en bicicleta se prestan a recorrer las inmediaciones a la hospedería. Por ejemplo, el embalse de Maidevera, a 30 minutos de distancia, ha sido habilitado para la práctica de deportes náuticos. Los amantes de la pesca podrán aprovechar el río a su paso por la población, a los pies del castillo y los aficionados a la escalada, acercarse a los barrancos a tan solo 500 metros del hotel.
Como destino cultural, pasear por las estrechas calles del casco urbano de Illueca es siempre una gran opción para apreciar las antiguas casas nobles y la iglesia parroquial de San Juan Bautista, construida a base de ladrillo y tapial, respondiendo al mudéjar del siglo XIV. De dicha tradición artística es posible observar un paño de lazos octogonales tanto en la torre como en la nave, así como las yeserías mudéjares con decoración de lazo de las bóvedas del siglo XVII.
Otro motivo para visitar Illueca es su histórica tradición como fabricante de calzado. En la visita, por tanto, es posible caminar por el entorno en busca de auténticos calzados artesanos y descubrir los secretos que encierra esta industria en el Museo del Calzado, situado en la vecina localidad de Brea.



