Hay lugares que no se limitan a mostrarse al visitante, sino que se revelan poco a poco a través de caminos históricos, paisajes de montaña y pequeñas historias que han permanecido intactas durante siglos. El entorno de Allepuz, en pleno corazón del Maestrazgo turolense, es uno de esos territorios privilegiados donde el patrimonio histórico, la naturaleza de alta montaña y la memoria de antiguas rutas comerciales forman un mosaico fascinante. Desde la Hospedería Palacio de Allepuz, un magnífico edificio renacentista convertido en alojamiento con encanto, se despliegan algunos de los recorridos más interesantes para descubrir la esencia de una de las comarcas más auténticas de Aragón.
El Maestrazgo conserva una personalidad única. Sus pequeñas localidades, construidas con piedra dorada y rodeadas de extensos bosques, atesoran siglos de historia ligados a la trashumancia, la industria lanera y las grandes rutas comerciales que unían el interior de la Península con el Mediterráneo. Hoy, estos caminos invitan al viajero a descubrir un territorio donde cada curva del camino ofrece una nueva sorpresa.
Proponemos cuatro rutas que permiten adentrarse en algunos de los paisajes y conjuntos monumentales más destacados del Maestrazgo. Algunas pueden recorrerse a pie, mientras que otras invitan a viajar tranquilamente por carretera para descubrir pueblos históricos, nacimientos de ríos y senderos que durante siglos comunicaron Aragón con el Levante mediterráneo.
Ruta del Renacimiento: el esplendor arquitectónico del Maestrazgo
Durante los siglos XVI y XVII, el Maestrazgo vivió una época de prosperidad extraordinaria gracias al comercio de la lana y a una floreciente industria textil que exportaba sus productos a numerosos mercados mediterráneos. Aquella riqueza dejó una profunda huella en la arquitectura de la comarca, incorporando influencias renacentistas italianas que todavía hoy pueden apreciarse en sus calles y plazas.
La ruta comienza en Allepuz. Frente a la Hospedería Palacio de Allepuz se encuentra la histórica Fuente Vieja, uno de los símbolos de la localidad. Descendiendo por la calle del Medio aparece la antigua lonja o trinquete, reconocible por sus elegantes arcos y las marcas de los canteros que todavía se conservan en sus columnas. La Plaza Mayor mantiene intacta buena parte de su trazado histórico, presidida por un ayuntamiento renacentista cuya fachada posterior presenta un destacado balcón volado de madera tallada.
Siguiendo la calle Mayor se descubren varias casas solariegas que recuerdan la prosperidad alcanzada por la villa. A la salida del pueblo se encuentra la ermita de Nuestra Señora del Loreto, construida en 1692, modelo arquitectónico que se repetirá en otras localidades de esta ruta.
La siguiente parada es Fortanete, uno de los conjuntos históricos más destacados de la comarca. Entre sus principales monumentos sobresalen la iglesia parroquial, el puente histórico, la Casa Consistorial, la Casa de los Duques de Medinaceli, la Casa del Marqués de Villasegura y numerosas residencias nobiliarias que convierten un simple paseo por sus calles en una auténtica lección de historia del Renacimiento aragonés.
La ruta continúa en Villarroya de los Pinares, localidad declarada Conjunto Histórico-Artístico. Su valioso patrimonio incluye la iglesia parroquial, la torre campanario, la Casa Peña, la Casa Navarro, la antigua Casa Hospital, la Casa de la Inquisición, la antigua cárcel y una elegante fuente renacentista que recuerda el esplendor de aquella época.
El recorrido concluye en Miravete de la Sierra, considerado uno de los pueblos más bellos y auténticos del interior de Aragón. Su plaza de la Iglesia constituye un singular espacio porticado formado por la propia iglesia y el ayuntamiento. La Plaza Mayor conserva edificios tradicionales como el antiguo hospital, el horno comunal, la casa rectoral, la lonja y el puente de piedra. Todo el conjunto mantiene una atmósfera detenida en el tiempo que convierte la visita en una experiencia inolvidable.
Camino de los Pilones: siguiendo las huellas de la historia
Muy cerca de la Hospedería Palacio de Allepuz comienza uno de los itinerarios históricos más singulares de Aragón: el Camino de los Pilones, declarado Bien de Interés Cultural y considerado una de las joyas del patrimonio cultural aragonés.
La ruta se inicia junto a las ruinas del antiguo castillo de Allepuz y asciende progresivamente hacia las eras tradicionales del municipio. Desde allí una pista conduce hasta el impresionante Portillo, una calzada excavada directamente en la roca que permite salvar el escarpe montañoso.
Una vez alcanzada la parte superior aparece el primero de los más de cien pilones de piedra que jalonan el recorrido hasta Villarroya de los Pinares. Estas estructuras servían como referencia durante los largos inviernos del Maestrazgo, ayudando a orientarse cuando la nieve y la niebla cubrían completamente el paisaje.
Conocido también como la Ruta de la Lana y el Camino de Jaime I el Conquistador, este itinerario formó parte del antiguo Camino Real que conectaba Teruel y el Maestrazgo con los puertos mediterráneos. Por aquí transitaban durante siglos las mercancías producidas en la comarca, especialmente la lana y los tejidos que tanto impulso económico aportaron a estas tierras.
Según la tradición histórica recogida en el Llibre dels Fets, Jaime I utilizó este camino en algunos de sus desplazamientos hacia la costa levantina. Hoy continúa siendo una de las mejores rutas de senderismo cultural de Aragón, ofreciendo espectaculares vistas panorámicas y una experiencia única entre patrimonio y naturaleza.
Más información: www.turismodearagon.com
Valle y nacimiento del río Sollavientos
La carretera que une Allepuz con Valdelinares atraviesa uno de los paisajes más sorprendentes de la provincia de Teruel. El valle de Sollavientos ofrece una imagen poco habitual en el sur de Aragón: amplias praderas verdes, suaves laderas y un ambiente claramente alpino que cambia de color y personalidad con cada estación del año.
En el centro del valle se encuentra la ermita de Santa Isabel, único vestigio conservado de la antigua población de Sollavientos. Muy cerca brota la fuente del mismo nombre, cuyas aguas alimentan diversos manantiales de la zona, entre ellos la cercana fuente de la Masía Don Pedro.
Al alcanzar el puerto de Valdelinares, la carretera se convierte en una magnífica puerta de acceso a algunos de los espacios naturales más espectaculares del Maestrazgo. Desde aquí parten rutas que permiten acercarse a los montes de Tarrascón y Peñacerrada, así como al barranco de Zoticos y a las surgencias de la cueva de los Caños de Boca Negra.
Para los amantes de la montaña, una de las excursiones más recomendables consiste en ascender al Alto del Hornillo, una cumbre que supera los 2.000 metros de altitud y ofrece una de las panorámicas más amplias y espectaculares de toda la provincia de Teruel. En los días despejados es posible contemplar extensos sectores del Sistema Ibérico y algunas de las cumbres más importantes del sur de Aragón.
Las proximidades de Valdelinares permiten además disfrutar de algunos de los paisajes de alta montaña más destacados de la Comunidad Autónoma.
Más información sen www.valdelinares.es
La última propuesta conduce hacia uno de los espacios naturales más bellos y menos conocidos de Aragón. Desde Allepuz, la carretera en dirección a Gúdar se adentra en el valle del río Blanco, conocido también como río Alfambra en su curso alto.
El recorrido atraviesa parajes de gran interés paisajístico como la fuente y área recreativa del Molino o el barranco de la Umbría, donde los bosques mediterráneos se mezclan con especies propias de ambientes más húmedos y montañosos.
El principal atractivo se encuentra en los conocidos Caños de Gúdar, uno de los nacimientos de agua más espectaculares del territorio. Desde el aparcamiento comienza un agradable paseo de apenas cuatrocientos metros entre pinos, tejos, tilos y acebos. El sendero cruza varias veces el cauce mediante puentes y pasarelas de madera hasta alcanzar las surgencias que dan origen al río.
El sonido constante del agua, la vegetación exuberante y la frescura del entorno convierten este pequeño recorrido en una de las excursiones más recomendables para realizar en familia o durante los meses más cálidos del año.
La visita puede completarse descendiendo hasta la Fuente del Cura y posteriormente subiendo al mirador de Gúdar. Desde este punto privilegiado se obtiene una magnífica panorámica de todo el valle del Alfambra y de las montañas que caracterizan esta parte del Sistema Ibérico.
Más información: turismomaestrazgo.org
Estas cuatro rutas permiten descubrir algunos de los secretos mejor conservados del Maestrazgo turolense. Historia, arquitectura, naturaleza y tradición se combinan en un territorio auténtico donde el viajero encuentra paisajes intactos, pueblos llenos de carácter y senderos que conservan viva la memoria de siglos pasados. Desde Allepuz, cada camino conduce a una experiencia diferente y a una forma única de conocer la Aragón más genuina, elegante y sorprendente.



