No hay otro lugar igual. Recorrer la Ruta de la Garnacha es sumergirse en uno de los territorios más singulares de España, donde el vino, la gastronomía, la naturaleza y la historia se combinan para crear una experiencia inolvidable.
Cuesta creer que exista un lugar capaz de ofrecer una experiencia enoturística y gastronómica de nivel internacional en pleno paraíso natural. Ese lugar se encuentra a tan solo 40 minutos de Zaragoza, capital de Aragón.
La Ruta de la Garnacha está formada por ocho bodegas y viñedos distribuidos en 18 municipios de las comarcas de Campo de Borja y Vera de Moncayo, territorios que elaboran algunos de los vinos más reconocidos de Aragón.
La Denominación de Origen Campo de Borja, reconocida oficialmente en 1980, se sitúa al noroeste de la provincia de Zaragoza, entre el Sistema Ibérico y el valle del Ebro. Su principal seña de identidad es la variedad Garnacha, auténtica protagonista de la comarca y responsable de vinos de gran intensidad aromática y marcado carácter frutal.
Por esta razón, Campo de Borja es conocida internacionalmente como el Imperio de la Garnacha, un territorio privilegiado donde confluyen diferentes tipos de suelo y un microclima excepcional.
La tierra de las viñas viejas
Los viñedos más antiguos de la comarca se remontan al año 1145. De las aproximadamente 50.000 hectáreas dedicadas a la Garnacha, más de 2.000 corresponden a viñedos de entre 30 y 50 años de antigüedad.
Aunque su producción es menor, estas cepas viejas son enormemente apreciadas por los expertos debido a la complejidad estructural y aromática que aportan a los vinos.
Los vinos de la Ruta de la Garnacha destacan por su intensidad, elegancia y expresividad. En la zona central predominan extensos paisajes de viñedo donde las terrazas formadas por el río Huecha producen vinos complejos, concentrados y con gran personalidad.
En las zonas situadas a los pies del Moncayo nacen vinos todavía más refinados, caracterizados por su delicadeza, equilibrio y elegancia.
Bodegas y experiencias enoturísticas
Entre las bodegas que pueden visitarse en Campo de Borja destacan: Bodegas Bordejé, Morca y Pagos del Moncayo.
La oferta enoturística va mucho más allá de las tradicionales visitas y degustaciones. Muchas bodegas organizan catas de aceite de oliva procedente de la Sierra del Moncayo, actividades gastronómicas y cursos especializados de iniciación a la enología.
La prestigiosa bodega Palmeri Sicilia ofrece además visitas a sus viñedos situados en la localidad de Tabuenca, una de las zonas con mayor tradición vitivinícola de la comarca.
La influencia del Moncayo
Durante todo el recorrido, la silueta del Moncayo acompaña al viajero en el horizonte. Esta emblemática montaña, la cumbre más alta del Sistema Ibérico, define el paisaje y la personalidad de los vinos de la comarca.
Las viñas situadas en sus laderas reciben la influencia directa de sus vientos y de su particular climatología, factores que aportan frescura, intensidad aromática y una extraordinaria riqueza frutal a las uvas.
Entre las variedades cultivadas destacan la Garnacha Tinta, la Garnacha Blanca, la Garnacha Peluda y la Tintorera.
Naturaleza en estado puro
Pero la Ruta de la Garnacha no es únicamente vino. El territorio ofrece más de 300 kilómetros de paisajes naturales ideales para la práctica del senderismo y la bicicleta de montaña, con recorridos adaptados a distintos niveles de dificultad.
Uno de los itinerarios más recomendables es el Camino de Veruela, un recorrido inspirado en las rutas que utilizaban los monjes que elaboraban vino en la zona hace varios siglos.
Los viajeros más aventureros pueden contemplar estos paisajes desde el aire a bordo de ultraligeros, mientras que quienes prefieren permanecer en tierra tienen la posibilidad de recorrer los viñedos a caballo o incluso en trineos tirados por perros.
Deporte y aventura
Otro enclave imprescindible es La Loteta, un embalse artificial convertido en uno de los lugares de referencia para la práctica del kitesurf y el windsurf gracias a las excelentes condiciones de viento de la zona.
Por su parte, el río Ebro ofrece la posibilidad de realizar actividades como paseos en barco o rutas en kayak, perfectas para grupos y familias.
Patrimonio e historia
La Ruta de la Garnacha también permite descubrir un importante legado histórico y cultural. Borja, considerada la capital de la ruta, conserva murallas, fortalezas y un rico patrimonio que ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
Entre los lugares más destacados figuran el Monasterio de Santa Clara, el Museo de Arte Religioso y el Museo Arqueológico, visitas imprescindibles para conocer la historia de esta comarca aragonesa.
Información adicional
Asociación para la Promoción Turística de la Ruta de la Garnacha
Dirección: C/ Nueva, 6, 50540 Borja (Zaragoza)
Teléfonos: +34 976 852 858 / +34 662 614 505
Página web: www.larutadelagarnacha.es
Correo electrónico: info@larutadelagarnacha.es
Twitter: @rutagarnacha
Facebook: @larutadelagarnacha



