Muy cerca de Zaragoza se encuentra el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, un paraíso de aguas bravas y cristalinas, y de cañones y montañas que han hecho de ella la capital del turismo de deportes de aventura de toda España.
A tan solo tres horas en coche desde Barcelona o Madrid, se encuentra el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, un enorme sistema montañoso de más de 80.000 hectáreas, ideal para los visitantes que, a lo largo de todo el año, lo recorren y lo disfrutan a través de diferentes actividades de ocio y deportes de aventura.
Estas tierras, de aspecto inhóspito y realmente original, se han convertido en un refugio de una abundante vida salvaje que representa de manera real la belleza y la espectacularidad que solo se pueden ver en lugares donde la naturaleza y el hombre han podido mantener un equilibrio prácticamente único en Europa.
La Sierra de Guara es un lugar donde se fusiona perfectamente el espíritu aventurero que toda persona lleva dentro con la naturaleza. Así lo demuestra su escarpada orografía con una multitud de paredes de gran verticalidad, que constituyen el reto soñado para todos los aficionados de la escalada deportiva de todas las edades y de todos los niveles. Todo ello hace de esta zona de España un referente mundial en los deportes de aventura, como lo es también el barranquismo.

Los visitantes de la Sierra de Guara, acompañados por guías profesionales, descienden por barrancos sorteando toda clase de obstáculos naturales en medio de bravas aguas cristalinas que solo se pueden encontrar en ese lado de los Pirineos. Una experiencia de emociones fuertes e inolvidables que se vive en medio de un entorno salvaje y virgen. Pocos lugares del mundo disponen de la cantidad de barrancos que tiene Guara, y por ello es conocida como la capital europea del barranquismo.
La Sierra de Guara no es solo naturaleza, sino también apacibles y centenarios pueblos donde el visitante deja de sentirse turista y se convierte en un viajero. Lugares donde se pueden ver y sentir el paso del tiempo a través de un variado patrimonio arquitectónico que atesoran las comarcas, del que hay representaciones de todas las épocas históricas, así como vestigios del arte románico, gótico y renacentista.
Es imposible no hablar de la Sierra de Guara sin mencionar al Somontano. Lugar de bodegas, de barricas, de vinos, de gastronomía, de tierras tan antiguas como su gastronomía; una de las más completas y honestas de Aragón.
En definitiva, si se necesita elegir un lugar en donde todos los miembros de la familia podrán vivir momentos inolvidables, y en donde la originalidad de la hospitalidad española hará sentir al visitante como en casa, sin duda la opción es la Sierra de Guara.



