La comarca aragonesa de La Ribagorza, ubicada en la provincia de Huesca, es una de las más potentes en cuanto a naturaleza y deportes extremos, lo que determina sin duda unas vacaciones de pura emoción.
La mayoría de las actividades pueden practicarse en uno de los espacios verdes más escogidos por los turistas: el Parque Natural de Posets-Maladeta. Allí, los picos de la cordillera pirenaica el Aneto (3.404. metros), el Posets (3.371 metros) y el Maladeta (3.308 metros) se combinan con trece glaciares y un centenar de lagos y cascadas: el escenario perfecto para el montañismo, la escalada, cicloturismo y el esquí.
Senderismo y BTT
Los paisajes y los entornos naturales están atravesados por centenares de recorridos, correctamente adecuados y señalizados para disfrutar del senderismo y del cicloturismo de montaña.
En verano y primavera cualquier zona es idónea: los senderos del Parque Natural Posets – Maladeta, los caminos vecinales de la Tierra Llana, al sur, las redes de senderos locales de La Puebla de Castro, Graus, el Valle de Lierp o las vueltas circulares del Valle del Isábena, elegidas por los ciclistas.
Algunos de los más conocidos son el GR 11 y la ruta de los tres refugios (Estós, Viadós y Ángel Orús).
Por La Ribagorza se disfrutan amplios trazados de las GR 1, 11, 15, 17 y 18, además de abundantes PR.
Más información: rutas y senderos de La Ribagorza.
Escalada
La roca caliza del Pirineo y las sierras es reconocida por los escaladores experimentados como una de las mejores para la escalada deportiva en todos sus niveles de dificultad.
Además, es un deporte que puede practicarse durante todo el año. En los meses más fríos, los sectores de Benabarre y Sopeira son idóneos para pasar un día de sol, mientras que en verano las posibilidades son inmensas, destacando el Valle de Benasque, Foradada de Toscar y las paredes de Alins en el Valle del Isábena.
En los últimos años, se han equipado varias vías ferratas para complementar la oferta de aventura y es recomendable recorrerlas con un guía especializado. Ellas son:
- Foradada del Toscar (Escalada y vía ferrata)
- Benasque (Escalada y vía ferrata)
- Sesué (vía ferrata)
- Congosto de Ventamillo
- Sahún
- Benabarre
- Escales – Sopeira
- Alins – Valle del Isábena
- Santorens
- Palestras de l´Ampriu – Cerler
Deportes acuáticos
La nieve del invierno, convertida en agua tras el deshielo, es la protagonista de los deportes de aventura en verano. Las aguas bravas del río Ésera ofrecen un tramo seguro donde practicar kayak, rafting e hidrospeed. Mientras que la calma de los embalses de Barasona, Linsoles, Escales y Canelles ofrecen alternativas más tranquilas como el windsurf y el piragüismo.

El Valle de Benasque, donde se concentran los principales barrancos, cascadas y descensos, es un lugar fantástico para la práctica del barranquismo desde los niveles más básicos hasta los de alta dificultad.
Los ríos del Pirineo, además, reúnen perfectas condiciones para la pesca de montaña.
Deportes de aire
Castejón de Sos, en el Valle de Benasque, es una de las mejores zonas de vuelo con parapente de España durante la primavera y el otoño. Sus condiciones climáticas y corrientes de aire permiten despegar y mantenerse en lo alto para sobrevolar las cimas de los macizos del Pirineo.
Allí, además, se encuentra el campo de vuelo El Raso, uno de los más populares de Aragón, para los fanáticos de los aviones ligeros. La pista de despegue es de 500 metros y se encuentra próxima a la frontera con Francia, lo que permite alcanzar en poco tiempo el famoso campo de vuelo de Peyresourde, el único altipuerto de los Pirineos.
También es posible salir del aeródromo de Benabarre, el cual tiene una pista de despegue de casi 800 metros asfaltados, preparada para ultraligeros, avionetas de recreo y aviones de vuelo deportivo.
Deportes de nieve
Con excelentes infraestructuras turísticas, tanto deportivas como de servicios, la temporada invernal muestra una oferta variada y de calidad a los turistas que acuden al Valle de Benasque.
Entre las laderas y montañas del Pirineo la nieve se extiende por las pistas de esquí alpino de Cerler, de esquí nórdico de los Llanos del Hospital y sin limitaciones en el Posets – Maladeta, la Sierra de Chía o el Circo de Armeña para quienes prefieren las raquetas o esquís de travesía.
Montañismo
Para los más aventureros dispuestos a quedarse días enteros en la montaña, La Ribagorza ofrece cuatro refugios, gestionados por la Federación Aragonesa de Montañismo.
Refugios de La Ribagorza:
Refugio de la Renclusa – 2.140 m: se encuentra en Benasque y uno de los más visitados y punto de partida para hacer cumbre en el Aneto.
RefugioCap de Llauset– 2.425 m: se accede desde el GR-11 y desde allí se sube a la montaña Vallibierna.
Refugio Ángel Orús – 2.150 m: se ubica en en el Valle de la Aigüeta de Eriste y fue el primer refugio del Pirineo. Desde allí, se sube a Posets, Espadas o Eriste.
Refugio de Estós – 1.890 m: se encuentra en el Valle de Estós y base para ascender al Posets y al Perdigueo, así como practicar esquí o espeleología.
La Ribagorza es una de las mejores opciones para turistas amantes del descanso entre montañas, que disfrutan de la actividad física, en todos los niveles de dificultad. Sólo queda animarse a descubrir las rocas, los ríos y la nieve de Pirineo aragonés, uno de los paisajes más recónditos e imponentes del mundo.



