Naturaleza en estado puro, parques de juegos, castillos de cuento, dinosaurios, talleres de cocina y enoturismo y deportes de aventura. Todo se encuentra en un mismo lugar, Aragón. La gran riqueza y diversidad de productos y servicios que permite a las familias disfrutar de un destino especializado en el que encontrar las mejores actividades de ocio para disfrutar en familia. Experiencias inolvidables que acompañarán a cada uno de los miembros del grupo familiar durante toda la vida.
Con casi 50 mil kilómetros cuadrados de superficie, es la cuarta entre las comunidades autónomas de mayor tamaño de España. Por ello, en cualquiera de las tres provincias aragonesas, Teruel, Zaragoza y Huesca, se esconde una gran diversidad de paisajes y entornos naturales, acompañados de pueblos con encanto y propuestas lúdicas y deportivas dirigidas a las familias. Toda experiencia de turismo en familia en Aragón se desarrolla en un entorno totalmente seguro para los más pequeños, accesibles para carritos de bebés y personas con movilidad reducida y, además, atravesada por una filosofía de desarrollo sostenible que hace que el viaje se convierta en maravilloso.
Especialmente en verano, Aragón es pura naturaleza. Un parque nacional, cuatro parques naturales y un sinfín de paisajes protegidos forman escenarios perfectos para explorar y disfrutar en familia. Entre julio y septiembre, una de las recomendaciones centrales es lanzarse a la aventura en el Pirineo aragonés, en la zona norte del territorio donde aún quedan tesoros por descubrir.
En el llamado Alto Aragón, en la localidad de Piedrafita de Jaca, se halla el parque faunístico Lacuniacha, contenedor de una espectacular variedad de flora y fauna. Es un terreno montañoso, que se recorre en tres horas por senderos señalizados, adaptados para el paso de niños. En el itinerario, los visitantes encontrarán hasta 15 especies diferentes de animales que viven en semilibertad, muchos de ellos autóctonos de la zona, por lo que no se encuentran en ningún otro sitio del mundo.
Si se prefiere trepar y subir a lo más alto de una manera sencilla o adentrarse en las aguas de los rápidos de montaña, existen múltiples opciones de rafting, barranquismo, kayak, piragüismo y vías ferratas y escalada con propuestas seguras para toda la familia, siempre con el acompañamiento de profesionales expertos. En verano, la experiencia es inigualable en diversas paradas de la provincia de Huesca, como la Sierra de Guara, La Ribagorza, Valle de Benasque, Sobrarbe, Valle de Tena, entorno de Jaca y valle del Aragón, valles de Hecho y Ansó.
Parques multiaventura
A lo largo y ancho de Aragón hay diferentes parques multiaventura, que combinan deporte y diversión. En las montañas del norte, el Parque de Aventura Ordesaventura y el Parque Arriatecho en Biescas proponen dos circuitos infinitos de tirolinas entre los árboles más frondosos del Pirineo. De manera similar, en el Valle de Hecho, en medio de la selva de Oza, una carrera de obstáculos naturales dejará sin aliento a los pequeños competidores, quienes al mismo tiempo aprenderán sobre la flora y fauna del lugar.
En la provincia de Teruel, el parque La Zarandilla propone kayak, tiro al arco, tirolina y un circuito de retos cercanos al estanque de aguas de manantial de la localidad de Munébrega. En la misma provincia aún más al sur, en Albarracín, los valientes podrán cruzar por arriba de un río de cocodrilos y sentirse Tarzán colgándose de lianas entre los árboles. Si ello no fuese suficiente, la adrenalina aparecerá sin duda en Huesca, tanto en Murillo de Gállego haciendo puénting como en Castejón de Sos, volando en parapente.
Un viaje a los cuentos del medioevo
Además del turismo activo, Aragón está lleno de historia. Como tierra milenaria, ha sido testigo del paso de diferentes civilizaciones y culturas que dejaron huella en el territorio. Desde la prehistoria pasando por los iberos, los romanos, musulmanes, judíos y cristianos, es tierra de estilos y épocas plasmados en un gran patrimonio cultural.
En la zona del Pirineo, un punto común en la mayoría de los pueblos es su característico estilo medieval, que permite un verdadero viaje a los tiempos de reyes, princesas y batallas. Quienes los visiten se sentirán en un cuento con sus típicas fiestas populares en las plazas principales de los cascos históricos amurallados. Ejemplo de ello son los pueblos pirenaicos Benasque, Aínsa, Ansó y Alquézar.
En otro capítulo del cuento, apareen los castillos y palacios en excelente estado de conservación. De diferentes épocas y ubicaciones, son numerosas las rutas que pueden seguirse para explorarlos. Siempre habrá un castillo cerca, ya que son 14 fortalezas distribuidas en las tres provincias aragonesas. El patrimonio cultural y arquitectónico es tan amplio que se encuentra igualmente en cada rincón: monasterios, catedrales, aljibes, acueductos y monumentos, entre las múltiples posibilidades de aprender de un nuevo lugar, su cultura, sus gentes y su historia.
Gastronomía en familia
La gastronomía también es cosa de niños en Aragón. Por ello, degustaciones y clases de cocina en familia abundan en el territorio y son una opción perfecta para aprender sobre la culinaria local durante las vacaciones.
Como es sabido, en Aragón, cantidad de bodegas cultivan varios de los mejores vinos españoles. Por ello, muchas de ellas crearon experiencias de enoturismo en familia, especialmente en la zona del Somontano y Calatayud. Por ejemplo, paseos a caballo, bicicleta o segway por los viñedos; talleres para que pequeños sumilleres hagan su propio mosto; y clases y juegos con los aromas de la naturaleza.
Otro tipo de visita en la naturaleza es posible en las granjas de Teruel, donde interactuar con animales, aprender sobre el mejor aceite de oliva extra virgen y preparar típicos quesos y mieles de Aragón para llevar de recuerdo tras las vacaciones.
En la capital, Zaragoza, también se encuentran varias actividades culinarias como talleres de cocina típica aragonesa en los que se amasan dulces y pasteles con recetas milenarias, o se preparan los mejores arroces mientras los adultos disfrutan de un típico vermut.
Entre tantas actividades y propuestas, queda claro que Aragón es sinónimo de naturaleza, aventura, cuentos, gastronomía, cultura, pero, sobre todo, de experiencias. Para niños y adultos de todas las edades, este destino español entrega todo de sí para que el próximo verano se convierta en las mejores vacaciones en familia.



